Principios fundamentales

1. INTRODUCCIÓN

 

 

1.1 Orígenes

 

El escultismo fue fundado en 1908 por Sir Robert Baden-Powell en el Reino Unido, como una forma de educar a jóvenes en el compromiso con su sociedad a través de un método muy novedoso para la época. Actualmente, el movimiento Scout tiene implantación mundial. Aunque muchas cosas han cambiado desde entonces, los valores y el espíritu del método de aprendizaje siguen estando vigentes, convenientemente adaptados a las circunstancias actuales y locales. El Escultismo es un movimiento educativo para jóvenes llevado por jóvenes.

 

El Grupo Scout VIII Calasanz, fundado en 1958, se integra en el denominado Movimiento Scout Católico (MSC) y tiene como objetivo la formación integral de la persona (de los scouts, niños, jóvenes o adultos) a través del “METODO SCOUT”.

 

1.2 Método Scout

 

El “METODO SCOUT” se desarrolla por medio de “un sistema de auto educación progresiva”. Es complementario de la familia, de la Iglesia y de la escuela y no busca reemplazarlos. Es un sistema compuesto por cuatro elementos o herramientas educativas diferentes:

 

• Una promesa y una ley

• Aprender por la acción

• Pertenencia a pequeños grupos (por ejemplo la patrulla), involucrando, bajo la guía de jóvenes y adultos, el descubrimiento y la aceptación progresiva de responsabilidad y entrenamiento hacia al auto-gobierno, tendiente al desarrollo del carácter y la adquisición de competencias, auto-confianza, confiabilidad y capacidad para cooperar y liderar.

• Programas progresivos y estimulantes de actividades variadas basadas en los intereses de los participantes, incluyendo juegos, habilidades útiles y servicios a la comunidad, teniendo lugar mayormente al aire libre en contacto con la naturaleza.

 

El núcleo de este sistema, alrededor del cual giran los demás elementos del Método Scout, es la adhesión libre y voluntaria a un conjunto de valores expresados en una LEY Y PROMESA.

 

La Ley Scout expresa, en un lenguaje accesible, el modelo de persona y de sociedad que busca el Movimiento Scout. Su objetivo principal es educar de adentro para afuera, en vez de instruir de afuera para adentro, en el sentido de hacer que el joven aprenda por sí mismo y de su propia espontaneidad las cosas que tienden a desarrollar y a templar el carácter. Ese compromiso con los valores se considera como guía de las acciones y no como una barrera contra las faltas. Son 10 proposiciones positivas, ninguna prohibición. Es un decálogo simple; un código de vida personal y colectiva que refleja principios éticos básicos y valores que el Movimiento Scout promueve. Se traduce en las reglas del grupo, la base sobre la que debemos pensar cada actividad del Grupo Scout:

 

• los derechos y deberes de cada miembro

• el compartir las responsabilidades

• la participación en el proceso de toma de decisiones

• el manejo de conflictos 

 

El Movimiento Scout se ofrece como compañero de senda de todos aquellos que caminan en la búsqueda de Dios (Dios nos ha dado el gran libro de la Naturaleza para leer en él…), invitándolos a vivir plenamente su Fe con honestidad y alegría y a dar testimonio de su compromiso. De hecho, la Fe no debe vivirse como una obligación, el Movimiento Scout invita a vivir ALEGREMENTE la propia Fe. Propiciar un espacio educativo para amar a Dios y vivir plenamente la propia opción de Fe es:

 

• trascender el mundo material.

• un crecimiento en la Fe, vivida como una continua búsqueda y descubrimiento de Dios.

• adherir a principios y valores espirituales.

• dar testimonio de la religión que los expresa participando activamente en la comunidad de fe de cada uno.

• respetar las convicciones religiosas de los demás.

 

Los Scouts de todas las partes del mundo son embajadores de buena voluntad que hacen amigos echando por tierra las barreras de color, credo y clase social. Cultivar en el corazón la semilla de la lealtad, la fidelidad, la cortesía, la generosidad y la solidaridad y desarrollar cuidadosamente estas virtudes llevan a la razón de ser del Scout: el servicio a los demás y la bondad

 

La “buena acción diaria” al reiterarse se vuelve hábito y se termina encarnando como una constante, brindando la oportunidad para desarrollar y manifestar el instinto de la bondad y predisposición de ayudar al otro sin esperar recompensa.

 

Dejar el mundo “un poco mejor” significa hoy para los Scouts desarrollar la formación del carácter para ser personas de bien y en llevar una vida sana para no convertirse en una carga para los demás.

 

La Promesa Scout es simple y breve. Expresa una adhesión voluntaria a los 3 principios del Movimiento Scout. A través de la promesa, el joven acepta la invitación del Movimiento Scout para desarrollarse mediante una decisión voluntaria de vivir la ley Scout y asumir la responsabilidad de esa decisión a través del esfuerzo personal, pues el Movimiento Scout no impone ni reprime: invita al joven a hacer un compromiso personal con su desarrollo personal.

 

 

2. LA INSTRUCCIÓN EN CIUDADANÍA COMO CAMINO A LA AUTONOMÍA MORAL

 

El objetivo es conseguir que cada persona logre una concepción adulta de las reglas: el respeto por las leyes (reglas) tanto como la capacidad de criticar aquellas que aparecen como insuficientes con la intención de cambiarlas de una manera democrática por el bien de todos, en el nombre de valores más fundamentales. La aceptación de las reglas de los juegos va llevando al joven progresivamente hacia la adopción de reglas morales en su camino hacia la adultez.

 

2.1 Marcos simbólicos de las Unidades

 

En la Manada (Rama Lobatos), mediante los cuentos del "Libro de las Tierras Vírgenes" y cada fábula de Kipling, se presentan con roles muy bien descritos las enseñanzas y moralidad convencional de la Ley de la Manada. En la Tropa (Rama Scouts), el joven, mientras profundiza su razonamiento lógico, empieza a percibir los errores y debilidades de los mayores. Ya no tiene confianza ciega en su autoridad y comienza a desarrollar su autonomía moral.

 

A partir de Pioneros (Rama Esculta), el joven comprende ciertos valores universales como la justicia, la igualdad y la dignidad. Por eso, el Movimiento Scout aprovecha estos dinamismos para promover el Gesto Fraternal y las empresas de servicio. A partir de la adhesión personal y consiente a principios morales, el joven comienza a sentirse parte de una sociedad y, progresivamente, asume también responsabilidades. Es en Rutas (Rama Rovers), donde la asunción de responsabilidades y el ejercicio de derechos abren las puertas a una comprensión adulta de la Ley. Así, los principios morales son aceptados personalmente como una manera de compartir derechos y obligaciones con el grupo al cual se pertenece.

 

2.1 Bases de la educación

 

Las dos bases en que se apoya la educación en valores del Movimiento Scout para avanzar hacia la autonomía moral son, por un lado, el testimonio de los scouters y por el otro, la vida de grupo, especialmente la pertenencia a pequeños grupos. Lo valioso del Método Scout es que los dos pilares mencionados interactúan y se potencian para avanzar en la dirección correcta:

 

• Vivir la Ley Scout: El testimonio de los scouters aporta modelos con los cuales el joven se puede identificar y le ejemplifican los valores de la vida. La Ley expresa un decálogo de valores esenciales que el scouter presenta a los

jóvenes de una manera adaptada a la madurez de su edad.

• La vida de grupo y los organismos de rama: La metodología de cada sección y, particularmente la interacción en los pequeños grupos, ofrece un espacio donde discutir y acordar reglas dentro de un grupo de pares. El acuerdo y discusión sobre dichas reglas permiten explorar esos valores de manera palpable y le facilitan asumir el compromiso personal realizado al formular su Promesa.

 

Los objetivos de la etapa de acogida (tres meses) inciden principalmente en tres puntos:

 

· Conocer la identidad y el método scout a cada nivel

· Conocer a los miembros de su unidad

· Conocer la ley scout.

 

Por ello, es muy recomendable la participación activa de los padres en este proceso de acogida, comprendiendo la simbología (nombres, entorno, etc.) y metodología que vamos a emplear para la formación del carácter.

 

Profundizaremos en el programa de progresión individual a través de un cuadernillo que refleje los objetivos concretos, medios (actividades) para su consecución y sistema de evaluación (esfuerzo personal). Así, se abarcarán diferentes competencias técnicas (campismo/supervivencia/vida en la naturaleza…) para promover el sentido de identidad y de pertenencia al grupo a través del espíritu Scout (Simbolismo/Tradiciones/Canciones/Ceremoniales).

 

Conseguiremos de este modo, el convencimiento de estar “Siempre Listos”, preparando la capacidad para reaccionar frente a imprevistos y proveerse del material adecuado ante cada circunstancia.

 

Buena caza y largas lunas.

 

 

3. ANEXOS

 

3.1 Ley scout

 

1. El scout cifra su honor en ser digno de confianza.

2. El scout es leal.

3. El scout es útil y servicial.

4. El scout es amigo de todos y hermano de los demás scouts sin distinción de raza, credo o clase social.

5. El scout es cortés y caballeroso.

6. El scout ve en la naturaleza la obra de Dios, y protege a los animales y las plantas.

7. El scout es obediente y disciplinado y no hace nada a medias.

8. El scout sonríe y canta ante las dificultades.

9. El scout es trabajador, económico y respeta el bien ajeno.

10. El scout es limpio y sano; puro en sus pensamientos, palabras y acciones.

 

3.2 Promesa

 

Prometo por mi honor, y con la ayuda de Dios, hacer cuanto de mi dependa por: cumplir mis deberes para con Dios y la sociedad ayudar al prójimo en toda circunstancia y cumplir fielmente la ley scout.

 

3.3 Última carta de Baden-Powell

 

Si alguna vez han visto la obra de “Peter Pan”, recordarán cómo el jefe de los piratas estaba siempre haciendo su último discurso de despedida por temor de que, posiblemente, cuando llegara la hora en que habría de morir, no fuera a tener tiempo para darlo a conocer. Así me sucede a mí, y aún cuando no me estoy muriendo en este momento, esto tendrá que suceder uno de estos días, y deseo decirles una palabra de despedida.

 

Recuerden: esta es la última que oiréis de mí, por lo tanto, medítenla.

 

He tenido una vida muy dichosa, y deseo que todos ustedes tengan también vidas muy dichosas.

 

Estoy convencido de que Dios nos ha puesto en este mundo maravilloso para que seamos felices y gocemos de la vida. Pero la felicidad no proviene simplemente de la riqueza, ni de tener éxito en la carrera, ni dándose uno gusto a sí mismo. Un paso hacia la felicidad es hacerse uno sano y fuerte cuando niño, para poder ser útil y así poder gozar de la vida cuando se es hombre.

 

El estudio de la naturaleza les enseñará cómo Dios ha llenado de cosas bellas y maravillosas este mundo para que lo puedan gozar. Estén satisfechos con lo que les haya tocado y saquen de ello el mejor partido que puedan. Vean siempre el lado bueno de las cosas y no el malo.

 

Pero la verdadera manera de obtener la felicidad es haciendo felices a los demás. Traten de dejar este mundo en mejores condiciones de como lo encontraron; de ésta manera, cuando les llegue la hora de morir, podrán hacerlo felices porque, por lo menos, no perdieron el tiempo e hicieron cuanto les fue posible por hacer el bien. “Esten Listos” en ésta forma, para gozar de una vida dichosa y morir dichosos: aférrense a su Promesa Scout siempre, aún cuando hayan dejado de ser muchachos. Que Dios los ayude a hacerlo así.

 

Su amigo,

3.4 Significado de la flor de lys